Comenzamos la etapa después de desayunar en una cafetería. El tiempo
es excelente y se camina bien, aunque las subidas hacia Gonzar se nos hacen excesivamente
largas y duras.
Ganado vacuno
Se ven muchos peregrinos, algunos van cargados con pesadas mochilas
mientras otros llevan unas ligeras bolsas a la espalda, tan pequeñas, que es difícil imaginar
qué llevan dentro.
Encontramos en la subida a dos peregrinas hermanas, Ana y María,
cacereñas, que suben a buen ritmo y a las que nos cuesta trabajo dejar atrás.
Nos detenemos en Castromaior, donde tomamos unas cervezas y unos
pinchos de queso mientras descansamos. Muchos peregrinos pasan sin detenerse. Otros, en cambio,
paran a descansar.
Maribel, acompañada por Juanjo y Quique
Continuamos la marcha dejando atrás varias pequeñas poblaciones. Antes
de llegar a Ligonde podemos contemplar el Cruceiro de Lameiros, uno de los más
interesantes de la ruta.
Nos detenemos de nuevo en Casa Mari Luz, a la entrada de Eirexe, donde
muchos peregrinos descansan tumbados tomando el sol en la hierba o sentados en la
agradable terraza del restaurante.
Patos y caballos en Eirexe
Despues de algunas cervezas, dejamos Casa Mari Luz y nos acercamos al
pueblo de Eirexe. Encontramos muchos peregrinos descansando en el restaurante, donde decidimos
quedarnos a comer.
Con Mari Luz y Paqui, madrileñas
Después de la comida continuamos nuestro Camino para hacer una nueva parada
en Lestedo, en el Mesón "A Brea", donde tomamos nuevas cañas.
En el Mesón "A Brea", Lestedo.
Ya en Palas de Rei, una vez acoplados en el albergue, salimos a dar una
vuelta por el pueblo. Las terrazas de la Plaza están repletas de peregrinos conocidos.
Con Lidia y Marina, peregrinas belgas.
Mientras recorremos el pueblo, se nos une Cecilio, el conductor del
autobús, y encontramos a Ana y María, la pareja de peregrinas extremeñas, con quienes
nos hacemos unas fotos.
Ángel con Ana y María, peregrinas extremeñas.
Con Ana, María y Cecilio.
Acompañados por Cecilio nos metemos a cenar en un acogedor restaurante. Después
de la cena, damos una vuelta por el pueblo, nos despedimos de Cecilio, y nos vamos a
descansar.